miércoles, 26 de junio de 2013

El lado bonito de la vida

¡Hola a todos!, ¿qué tal lo lleváis?.
Me llamo A., tengo 16 meses y 4 dientes. La terapeuta pesada temprana me ha pedido que haga una entrada contando mi historia, pero como todavía no tengo demasiado controlado lo de escribir (aunque garabateo que da gloria verme), se lo he transmitido todo con esta mirada inmensa que tengo para que no perdáis detalle. En realidad, aterricé en el planeta hace 19 meses, pero como nací 3 antes de lo previsto, siempre me andan corrigiendo la edad. Esa pareja tan remaja que elegí como padres para guiar mis pasos,  se asustaron un montón cuando se convirtieron también en padres prematuros; pero la verdad es que les asesoraron muy bien y en cuanto me sacaron de esa especie de nave espacial que tenía en el hospital, me trajeron a Atención Temprana para poder demostrarles que llegué antes de tiempo porque tenía mucho que contar al mundo. Así que, nos apuntaron en algún lugar que se llama lista de espera (que es una cosa de la que cada vez que hablan las amigas que me tratan, se ponen muy tristes) y cuando cumplí 7 meses, conseguimos plaza. Una psicóloga muy dulce que estuvo jugando conmigo un buen rato con sonajeros, campanitas, trapitos y cacharros varios, nos aconsejó que empezáramos con Fisioterapia y Terapia Ocupacional. Así conocí a mi fisio M., que es bellísima y se parece a una tal Sara Carbonero y a R. que es mi terapeuta ocupacional y es muy... simpática. Además, esta última creo que en otra reencarnación ha sido un ratón ruso igual de gracioso, porque oye, lo que le gustaba hacerme rodar encima de la pelota gigante cuando empezamos el tratamiento. Que si p'arriba, que si p'abajo, que si endereza la cabeza, que si apoya los codos, que si saca las manos, que si sube el tronco, que si gira para un lado, que si gira para el otro, que si mueve la cabeza, mueve el pie, mueve la tibia y el peroné... Ainsss, qué cansina. Con la fisio, la verdad que genial, es tannnnn profesional toda ella. Lo primero que trabajamos fue que pudiera voltearme de boca arriba a boca abajo y de boca abajo a boca arriba, luego empecé a moverme sobre la tripita y a deslizarme hacia delante a lo paramilitar, que es algo fantabuloso. Después llegó el gateo, una posición que dicen que es "el paso de caballero" que es como cuando un chico te pide que te cases con él hincando la rodilla en el suelo, la puesta en pie, los primeros pasitos... ¡y ahora estoy aprendiendo a subir y bajar escaleras!. Vamos, que esto es un no parar. Mis papás también han currado mucho durante este tiempo. Las chicas dicen que soy muy afortunada por estar a su lado (¡pues claro!, si es que tengo un ojito...). Desde el primer día, papá pasó conmigo y la simpática para aprender a cómo llevarme en brazos, cómo vestirme y desvestirme, qué postura era la mejor para darme de comer, cómo usar el dedil de silicona para trabajar mi boquita, qué tipo de portabebés era el más adecuado, cómo hacer un masaje infantil para estimularme, qué juguetes eran los más apropiados para utilizar mis manitas, qué juegos podíamos hacer para despertar todos mis sentidos... Con M., la bellísima, practicó un montón de ejercicios para realizar en casa y además, le enseñó a hacerme una cosa que se llama "Fisio Respi" para que pudiera respirar mejor, porque a veces, los prematuritos como yo, tenemos muchos moquetes malos malísimos de la muerte. Todo esto papá se lo contaba a mamá, que como estaba conciliando explotada trabajando, no podía venir conmigo a las sesiones (aunque sé que la hubiera encantado) y ella se entusiasmaba con todos los progresos que iba haciendo. Después de casi un año en esta casa llena de dibujos, risas y experiencias, toca hacer balance. Me sé de memoria todos los juguetes, personas y lugares conocidos en mi corta existencia, imito mil tipos de acciones (hasta cuando la simpática hace el camaleón inflando los mofletes, poniendo los ojos en blanco y sacando la lengua), señalo animalitos en los cuentos, ayudo a  colocar todito en su sitio al ritmo del pegadizo mantra "a guardar a guardar cada cosa en su lugar", sorteo obstáculos que ni un aspirador automático, coloco piezas en cubos de formas, digo alguna palabrita, entiendo el toma, el dame y el te estrujo a besos partiéndome de la risa, digo adiós con mi manita, doy abracitos, como solita (aunque no todo lo que me gustaría porque ¡¡necesito más dientes!! por Diossssss), me quito los zapatitos, me pongo un gorro, bailo (me chifla el musicote), trepo por todos lados, me encanta soplar pompas de jabón... A veces M. y R. me contemplan pensativas y dicen sonriendo no sé qué de un milagrito y de dar el alta. Lo cierto es que no entiendo muy bien a qué se refieren, porque la verdad es que todavía soy muy bajita y no me llamo Milagros. Yo por si acaso, no dejo de chocarles los cinco y exprimir al máximo este lado tan bonito de la vida, que lo que tenga que venir ya vendrá...




viernes, 21 de junio de 2013

Cinco días de perlas

Lunes:

Suena la música de la película La Sirenita.

Nene: esa peli es de chicas.
Terapeuta: vaya, ¿y cuáles son las de chicos?.
Nene: pues pelis duras, como el Rey León, Cars...
Terapeuta: ¡¡¡¡¡!!!!!

Martes:

Nene al que la terapeuta le pide un beso y se lo da con tanta fuerza que la tira al suelo.

Terapeuta: ayyyy madreeee, qué brutito...
Nene: ayyyyyy qué "butita".
Mamá (entendiendo lo mismo pero con "p" y sonrojada):  ¡¡¡neneeeee eso no se dice!!!

Miércoles:

En el cuarto de baño.

Terapeuta: cariño, vamos a lavarnos las manos.
Nene: ......
Terapeuta: a ver, a ver, ¿por dónde empezamos?.
Nene: ......
Terapeuta: ¿ocurre algo?.
Nene: es que estoy esperando a que te quites de enmedio para ver las instrucciones.
Terapeuta: ¿cómo las instruc...? ¡¡¡¡¡aaaaahhhhhhhh!!!!!


Jueves:

Estamos en la sala de espera y cojo a A. (de dos añitos) en brazos que empieza a juguetear con la camiseta de mi pijama.

Terapeuta: bueno, bueno, bueno, cómo te gusta el Piolín del bolsillo, ¿eh?...
Mamá: no, no, no, de Piolín nada, lo que le gustan son las "tetis".
No pude hacerle una foto al nene en ese preciso momento, pero básicamente fue una cosa así:


Viernes:

Se escuchan canciones varias en Psicomotricidad.

Nene: perdona, ¿me podrías poner Coldplay?, es que estoy un poco mayor para el Cantajuegos.
Terapeuta: 0_0


Conclusión de la semana:


¡¡¡NECESITAMOS VACACIONES URGENTEMENTE!!! :)


viernes, 14 de junio de 2013

¿Qué aprendemos de ellos?

Que difícil nunca significa imposible.
Que desafío suena infinitamente mejor que problema.
Que no es una leyenda que las hadas nazcan de su risa.
Que los abrazos mecen y sanan a partes iguales.
Que las pequeñas cosas son verdaderamente grandes.
Que las que los adultos hacemos grandes, son en realidad muy pequeñas.
Que los besos volados son una banda sonora maravillosa.
Que la felicidad se conquista con pompas de jabón.
Que un día cualquiera puede ser extraordinario.
Que la vida siempre merece la pena. 
Que el amor es la mejor herramienta terapéutica del mundo.
Que al final, lo único que importa somos tú y yo, aquí y ahora.

Feliz fin de semana a todos


lunes, 10 de junio de 2013

¿Por qué me siento diferente?

Éste es el sugerente título que Bárbara Viader (terapeuta ocupacional y directora del Centro de Estimulación Infantil de Barcelona) ha elegido para dar vida a un precioso cuento que acerca a niños y adultos (se dediquen o no al mundo de la rehabilitación infantil) los problemas de Procesamiento Sensorial desde un punto de vista amable y cercano. El libro puede leerse seguido desde el principio hasta el final en el caso de los mayores o por bloques si son los propios niños quienes se acercan a él buscando sentirse identificados con alguno de sus personajes. Además, las ilustraciones son tan bonitas y completas que me parecen muy atractivas para trabajar la percepción visual, la atención, la memoria, el lenguaje... con cualquier peque. ¿Os animáis a empezar la semana conociendo a estos niños tan sensacionales?...




lunes, 3 de junio de 2013

¡Viva la novia!

A estas alturas del blog, creo que a nadie le queda la menor duda de que al equipo técnico le va la marcha. Si encima se nos casa nuestra compañera C., celebrar su despedida de soltera ha sido la excusa perfecta para darlo todo una vez más. 
Llevamos organizándolo aproximadamente dos meses y el viernes pasado llegó por fin el momento de secuestrarla con la complicidad del futuro marido para llevarla a pasar dos días inolvidables. Con una invitación de boda tan espectacular como ésta, teníamos que estar a la altura:


Nuestra compañera L. nos ofreció su preciosa casa en una pequeña aldea segoviana como marco perfecto para la ocasión:


No tenemos muy claro si para los inocentes huéspedes del alojamiento rural de enfrente, el hecho de que aparecieran dieciocho mujeres al grito de ¡¡¡viva la novia!!! constituyó un elemento perturbador o motivante a la hora de conectarse con la madre tierra en plena naturaleza. En cualquier caso, aprovechamos para mandarles un abracito conciliador desde este espacio :)
Como a cualquiera de nuestros peques, lo primero que hizo el grupo que acudió a buscar a la incauta novia a la salida del trabajo, fue "informarla" de la que se le venía encima con un breve panel de pictogramas básicamente reducido a: viaje-fiesta, al que se sumaba un cartelón inmenso que venía a resumir el motivo del encuentro y que decía ¡¡Qué me caso, que estoy mu loca!!.


A la pobre tampoco le dio tiempo a asimilar mucho más, porque enseguida le vendaron los ojos y tuvo que confiar a ciegas en las locas de sus compañeras. 
Mientras, y ya en Segovia, unas cuantas nos dedicábamos a hacer las compritas y decorar toda la casa para la fiesta temática de la primera noche, que giraba en torno al mundo hippie:




Cuando la protagonista llegó, también la disfrazamos y entre todas hicimos juegos y le pasamos los típicos cuestionarios de qué crees que ha respondido tu chico a...y en los que siempre se masca un poco la tragedia cuando la novia dice ¿¿cómo que su actriz favorita es Julia Roberts??, ¿¿cómo que desayuna Krispies??, ¡¡pero si siempre han sido las TostaRica de tooooda la vidaaa!! (el domingo, al dejar en casa a C., le dijimos a su chico, bueno, os dejamos solos que tenéis mucho de qué hablar...), jijiji.
El sábado dedicamos la mañana a una yincana pirata disfrazadas como auténticas bucaneras con lorito al hombro y todo:


Debemos destacar la actitud entusiasta y colaboradora de la novia en todo momento, que a pesar de estar malísima con faringitis, aguantó estoicamente 48 horas seguidas de fiesta ininterrumpida y perrerías varias sin perder en ningún momento la sonrisa, tal y como puede apreciarse en esta imagen tomada mientras se la vestía sin saber muy bien qué nueva aventura tendría que afrontar ese día:


Por cierto, menos mal que llevamos disfraces para la niña, que si llegamos a depender de la maleta que le hizo el marío apañadas vamos. Hombres del mundo: ¿qué os hace pensar que una mujer necesita cinco sujetadores para dos días?, ainsssss...
Ya por la noche, nos vinimos arriba cantando en un karaoke (con una de las logopedas interpretando todas las canciones en Lengua de Signos Española para sorpresa del público asistente) que curiosamente y aunque esté a 100 kilómetros del trabajo tiene el mismo nombre que nuestro Centro (¡!) y acabamos bailando hasta la madrugada en la Plaza Mayor de Segovia. 
El domingo por la mañana recogimos la casa (que somos fiesteras, pero también muy aseadas y queremos que los papás de L. nos dejen volver) y nos fuimos a comer todas juntas para reponer fuerzas (la verdad es que hemos comido estos dos días como si no hubiera mañana):


Por la tarde, tocaba vuelta a casa (ohhhhhhh) felizmente agotadas pero con mucha tranquilidad de espíritu, porque la mamá de nuestro rubio favorito, nos prometió que ella se haría cargo de los peques del Centro si volvíamos muy cansadas ;)
Bromas aparte, la oportunidad que nos ha brindado la vida de encontrarnos y crecer juntas como personas en este momento del camino, compartiendo sueños dentro y fuera del trabajo, es una auténtico regalo.
Hasta el Sol ha decidido que se bajaba con nosotras a celebrar que lo que los niños han unido...







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